La tensión entre lo moderno y lo antiguo nunca existió realmente.
Estamos llenos de historia lo queramos o no, sólo hay que desenmarañar algunos hilos para verlo. Teo Planell conoce los entresijos de este secreto a voces y para sonar a 2025 ha almacenado melodías, arreglos y trucos de todos los tiempos. Como Houdini estudiando a antiguos alquimistas para asombrar al mundo o morir en el intento. “Demian”, al igual que la novela de Herman Hesse en la que se inspira, es un disco de formación. Habla de cómo aprender a vivir, del principio de un nuevo mundo después del primer gran amor.
Algo se rompe y entre tanta intensidad uno entiende qué significan cada uno de esos trozos y los recompone. Surge un nuevo yo. “Demian” podría ser el disco de ruptura más esperanzado de su generación. Un disco que narra el encuentro de uno mismo en los confines del amor.